Democracias del sur

ACONTECIMIENTOS
Y DEBATES

15 julio 2017

El pensamiento de Francisco: un insumo indispensable para pensar la democracia desde América Latina

Por Democracias del Sur

“El futuro de la humanidad no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las elites; está fundamentalmente, en manos de los pueblos, en su capacidad de organizarse, y también en sus manos que riegan con humildad y convicción este proceso de cambio.” Papa Francisco, II Encuentro Mundial de Movimientos Populares, Bolivia 2015.

El pensamiento de Francisco: un insumo indispensable para pensar la democracia desde América Latina

La implementación del modelo neoliberal en América Latina durante las últimas décadas del siglo XX, tuvo como uno de sus principales resultados la visibilización y el surgimiento de una diversidad de movimientos sociales que denunciaban y resistían las políticas económicas y sociales de los gobiernos de turno. De las movilizaciones de campesinos del Movimiento Sin Tierra –MST-en Brasil (1984), y las movilizaciones populares en Venezuela durante el Caracazo (1989), pasando por el levantamiento indígena Inti Raymi en Ecuador (1990), la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional –EZLN- en Chiapas (1994), hasta las puebladas de Cutral Có y Plaza Huíncul en Argentina (1996-1997) y la Guerra del Agua en Bolivia (2000). Esa multiplicidad de voces “desde abajo” con las que amanecía el nuevo milenio, hizo de América Latina un espacio y un tiempo en el cual era posible pensar, tal y como lo reflejara el primer Foro Social Mundial en Porto Alegre, que “otro mundo es posible”.


Así, la década de los años 2000 para América Latina fue una de construcción de alternativas al modelo neoliberal, particularmente y en principio desde Venezuela, Brasil y Argentina; a cuyos esfuerzos se sumarían posteriormente Bolivia, Ecuador y Paraguay, entre otros.  En este esfuerzo por construir sociedades económica, política, social y culturalmente más democráticas, fue decisivo el papel de aquellos movimientos sociales con su abanico de demandas y reivindicaciones: tierra para las campesinas y campesinos, empleo digno, reconocimiento y respeto de los derechos de los pueblos indígenas u originarios y sus territorios, igualdad de género, seguridad social, rechazo al extractivismo, nacionalización de los recursos naturales y un largo etcétera que el pueblo ecuatoriano incluso llegó a plasmar en su Constitución Política en el 2008 como un “Buen Vivir”.

Es en el marco de esos procesos democratizadores en la región, y a ese concierto de voces que incesantemente plantean sus preocupaciones, aspiraciones y necesidades en tanto colectivos, clases populares, pueblos o naciones, que se suma la voz de Francisco, quien desde su asunción como Papa ha generado múltiples instancias de diálogo con muchos y diversos actores a lo largo y ancho del planeta. En esa tarea de impulsar espacios de diálogo, dos documentos escritos por el papa han sido centrales: la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium y la Carta Encíclica Laudato Sí. Esta última, dada su aguda crítica al sistema capitalista mundial y su planteo ecológico, que implica la escucha atenta del “clamor de la tierra” y el “clamor de los pobres”, ha resonado de manera especial en el seno de las comunidades más excluidas y explotadas, ya que en ella se recogen aquellas preocupaciones, aspiraciones y necesidades históricamente reivindicadas por los pueblos. A partir de esta orientación -que busca “concebir al planeta como patria y a la humanidad como pueblo”, y que coincide con la reflexión y la acción de los movimientos sociales, indígenas y populares-, y bajo la consigna de “las tres T” (tierra, techo y trabajo) se han realizado desde el 2014 a la fecha tres ediciones del Encuentro Mundial de los Movimientos Populares1.

Francisco ha intervenido con su mensaje y presencia ante diversos organismos internacionales a favor de congregar a los países y concientizar sobre el deterioro de la “casa común” y la “cultura del descarte”, que convierte a los seres humanos en excluidos y a las cosas en basura. En esta línea ha mantenido encuentros con líderes mundiales y ha intervenido en conflictos históricos. Se destaca -en Nuestra América- su apoyo y acompañamiento en el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, en el acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC-EP, así como en la situación entre el gobierno de Venezuela y la oposición política.

Particularmente en América Latina, con las visitas a Cuba, Ecuador, Paraguay, México y Bolivia, el pensamiento del Francisco ha tenido un profundo impacto. En su discurso, el Papa resalta el don de la fraternidad de los pueblos y de los movimientos que los lleva a rebelarse contra la injusticia social y a reconocerse en el rostro del otro. Destaca que el arraigo a la tierra, al barrio, al gremio u otras organizaciones no proviene solo de las ideas y los conceptos, sino sobre todo del encuentro de las personas; es a partir de ese encuentro que invita a los pueblos y a las organizaciones sociales a construir “una alternativa humana a la globalización excluyente”. 

De este modo, el pensamiento y la acción de Francisco se convierten en un insumo para pensar la democracia desde y para América Latina, siendo preciso delimitar las implicancias políticas, sociales y culturales del mensaje del Papa en favor de una reflexión integral de nuestras potencialidades y desafíos como región. El pensamiento del Papa Francisco, además, está contribuyendo a la construcción de una “epistemología del sur” y resulta un objeto de estudio imprescindible para comprender desde las ciencias sociales los discursos que se abren y aquellos que se clausuran. 

Para avanzar en la tarea de delimitar el impacto de la figura y posicionamiento de Francisco en los procesos políticos, sociales y culturales de América Latina, y particularmente en torno al proceso de construcción de las democracias en la región; el programa Democracias del Sur de la Universidad Nacional de Lanús –UNLa-, realizó el encuentro “El Pensamiento de Francisco. Reflexiones desde y para América Latina”, en el cual participaron agrupaciones políticas y sociales, artistas visuales y estudiantes, y como ponentes personalidades de la academia, de la política y de la iglesia católica. 


encuentro Francisco panel

La apertura del evento estuvo a cargo del vicerrector de la UNLa y director del programa Democracias del Sur, Nerio Neirotti; del ex embajador de la Argentina ante la Santa Sede, Eduardo Valdés, así como del director de la licenciatura en Planificación Logística, Fabián Brown.


encuentro Francisco panel


La actividad se desarrolló en tres paneles que enfocaron el pensamiento de Francisco primero, en clave política, panel donde participaron el legislador provincial de Buenos Aires, Gustavo Vera, el dirigente peronista bonaerense Julián Domínguez, el doctor en filosofía jurídica y especialista en sociología de las instituciones Enrique del Percio y el padre Carlos Accaputo.  El segundo panel estuvo dedicado a la teología desde América Latina, donde se contó con la participación de la doctora en teología Emilce Cuda, el padre Juan Carlos Scannone, el cura palotino Rodolfo Capalozza y el cura villero Pepe Di Paola. Por su parte, la Coordina del proyecto “Cuidadores de la Casa Común”, Martha Arriola, el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular –CTEP-, Esteban “Gringo” Castro y el padre Francisco “Paco” Oliveira, abordaron en el último de los paneles las ideas de Francisco en el territorio y la comunidad.





Al cierre del evento, las reflexiones finales fueron realizadas por el premio nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel, así como de la rectora de la UNLa, doctora Ana Jaramillo. 







    1. http://movimientospopulares.org/es/